sábado, 17 de noviembre de 2012

148 años del natalicio Del Doctor José Gregorio Hernández









El 26 de octubre de 1864 llegó al mundo el doctor José Gregorio Hernández; nació en Isnotú, estado Trujillo. Un hombre solidario y humilde, así lo definen sus creyentes; el médico venezolano es considerado en Latinoamérica un santo aunque hasta los momentos la iglesia católica no lo ha beatificado; tal proceso se está llevando a cabo desde el año 1949, de completarse los requerimientos, José Gregorio se convertiría en el primer santo de procedencia venezolana, sin embargo, en el año 1986 que el papa Juan Pablo II lo declarara “venerable”.
Poseía un gran intelecto, el mismo era conocido como un profesor culto, hablaba español, francés, alemán, inglés, italiano, portugués, latín, era músico, filósofo y poseía profundos conocimientos de teología.
Estudió en la Universidad Central, donde se graduó en 1888. En 1889, por recomendación de su profesor Calixto González, obtuvo una beca para estudiar en París y traer a Caracas equipos para los laboratorios del Hospital Vargas. Permaneció en la capital francesa desde 1889 hasta 1891, trabajando con Mathias Duval en microscopía, embriología e histología.

Estudio fisiología con Charles Richet y bacteriología, con Isidore Strauss. De regreso en Caracas, en 1891 fue designado catedrático de Histología Normal y Patología, Fisiología Experimental y Bacteriología en la Universidad Central, fundando la primera cátedra de bacteriología.

En 1906 publicó "Elementos de Bacteriología", primer texto de esta materia publicado en Venezuela. Posteriormente, Sobre la angina de pecho de naturaleza palúdica, primera descripción en el mundo de esta afección, así como de su correcta patogenia. Trabajó sobre el recuento globular, la bilharziosis, la nefritis amarílica y la terapia de la tuberculosis por el aceite de chalmoogra. Esta terapéutica, en opinión de Sanabria (1977), es una contribución original de Hernández a la literatura médica, si bien, por publicarla sólo localmente, no recibió reconocimiento internacional. A ese respecto Luis Razetti expresó: "La prioridad científica de este método de tratamiento corresponde a nuestro nunca bien sentido compañero Doctor José Gregorio Hernández", mientras Leopoldo Briceño Iragorry lo calificó de "modelo de investigación científica". Al parecer, Hernández fue más un buen clínico que un investigador en los términos en que lo entendemos en la actualidad.

Su fallecimiento fue trágico, un automóvil de la época impacto contra la humanidad de José Gregorio, lo que le ocasiono la muerte de forma inmediata; el lamentable hecho sucedió en la esquina de Amadores, La Pastora, Caracas, misma ciudad donde reposan sus retos.

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